Inteligencia Emocional en la Empresa

Autor y Tallerista: Henry Sánchez Rondón

JULIO 6 –  INICIA CURSO BÁSICO DE PNLT

Inteligencia emocional en la empresa

Inteligencia emocional en la empresa

Hasta la presente se viene debatiendo el papel que desempeñan las emociones en nuestro diario vivir, y de esta manera es como surge cada día el concepto de la Inteligencia Emocional. Hasta hace pocos años se le daba mucho valor a las personas por su nivel de coeficiente intelectual, pero se ha logrado  determinar a través de investigaciones, partiendo de P. Salovey, J. Mayer y D. Goleman que  el coeficiente intelectual  pasa a un segundo lugar por debajo de la Inteligencia Emocional.

Hoy día a todo ejecutivo que alcance altos niveles dentro de una organización se ha comprobado que es poseedor de un gran control de sus emociones, y estas son generadas de un gran entusiasmo, ya que tienen iniciativa, creatividad, trabajo en  equipo, influye en los demás, y en especial en sus estados de ánimo.

El desarrollo de la Inteligencia Emocional en la Empresa se encuentra en el propio desarrollo personal de las personas, en el esfuerzo de cada uno de los implicados, la voluntad de cambio de cada quien, el querer ser mejor, el comprender lo que significa la mejora continua de cada uno de los que sienten que hay un compromiso consigo mismo y con la empresa.

Pero también hay que tener en cuenta en especial los mandos medios y altos. Donde debe existir primordialmente en ellos un  compromiso para ejercer cada día ese liderazgo, y  partir de la base de que sean los primeros poseedores del control emocional. Ayudar a gestionar y dirigir el desarrollo de la Inteligencia Emocional, ya que es necesario facilitar un clima de confianza en los empleados. Elevar el nivel de conciencia y auto conocimiento para aumentar cada día la motivación del trabajo en equipo.

Por eso, el trabajar hoy día  en una empresa moderna, se requiere de mucho auto control en situaciones de estrés principalmente, ya que se debe estar preparado emocional y mentalmente para enfrentar nuevos desafíos, más rápidos y avanzados a nivel organizacional. Razón de ser importante recordar, que ante todo las empresas se encuentran conformadas por seres humanos, que tienen necesidades, metas, las cuales algunas veces aceptan, o no racionalmente. Una de las necesidades principales es llenar ese “el vacío personal” de emociones, sentimientos y necesidades, ya que esto determina y organiza todos los procesos mentales y comportamientos de las personas. Lo cual, es de gran beneficio para la organización y el logro de metas.

Hay que tener claro que la Inteligencia Emocional se puede aprender, A nivel individual, esta capacidad se puede evaluar y mejorar, si la ignoramos estamos destinados al fracaso. En este complejo mundo moderno el progreso de las empresas y de las gentes que la componen dependerá cada vez más de la Inteligencia Emocional. Agrega Goleman (1998), que una aptitud emocional es una capacidad aprendida basada en la Inteligencia Emocional que origina un desempeño laboral sobresaliente.

Veamos ahora  tres elementos básicos para aplicar en la Empresa.

  1. Hay que disfrutar el trabajo: Este nuevo concepto de trabajo busca, ante todo, que cada persona desempeñe sus tareas de acuerdo a su propia personalidad, sin tener que renunciar a sus principios ni a su forma de ver y entender las cosas para poder sacarle todo el partido a este revolucionario enfoque, se deberá aprender a conocerse a si mismo la persona para saber realmente lo que quiere, ser motivado para estar cada vez más satisfecho con los resultados obtenidos y, muy importante potenciar sus habilidades comunicativas para poder enriquecer sus relaciones sociales y saber transmitir de la forma más efectiva sus conocimientos, opiniones y objetivos.
  1. Hay que mostrarse cómo se es: La Inteligencia Emocional define a la persona ideal para ocupar un determinado  trabajo como un individuo que actúa ante los demás de la manera más natural posible y siempre guiada por su sentido común. No se buscan únicamente profesionales que dominen a la perfección todas las técnicas a pedir, sino trabajadores que no sean problemáticos y respeten las diversas opiniones y espacios de sus compañeros. Sintonizar y comprender son  dos palabras claves que hay que tener en cuenta.
  2. Implicarse: No hay que limitarse para realizar un  trabajo encomendado. Hay que interesarse por todo lo que ocurre en la empresa (No se trata de hablar de los demás o de crear un chisme),  hay que intentar hacer todo lo posible para echar una mano cuando sea necesario, aunque no se trate directamente de solucionar situaciones que formen parte del campo propio de nuestro trabajo.

Concluyo, a pesar de las dificultades que tengas  de la vida cotidiana, el optimismo nos ayuda a ver el futuro muy positivo y nos permite ver que merece la pena vivir. 

“Con mucho trabajo que se tenga y aún más con optimismo, con el tiempo se llega a donde uno quiere llegar”, “nada grande fue nunca obtenido sin entusiasmo”.

Esta entrada fue publicada en estados emocionales, habilidades emocionales, inteligencia emocional y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s