Inteligencia Emocional – La Neurobiología de las Emociones – Segunda Entrega

Por: Henry Sánchez Rondón

Perspectiva de la Neurociencia Cognitiva.

alejandro-cardini-neurobiologa-de-las-emociones-1-728El lograr definir que es una emoción no ha sido fácil para algunos autores, las emociones son fenómenos multifactoriales que ejercen una poderosa influencia sobre el comportamiento de las personas y posibilitan su adaptación al medio.  Lo importante del  estudio y definición de  lo que es una emoción se ha podido aceptar como expresión motora, de aspectos sensoriales-perceptuales, autonómicos-hormonales, cognitivos-atencionales y afectivos-sentimientos. Una definición puede incluir cualquiera de esas características fraseadas parcialmente en términos neuroconductuales. (Panksepp, 1982, 1991, 1993).

El concepto de emoción en las neurociencias afectivas es principalmente biológico, particularmente, neurobiológico (Damasio, 1994). Así mismo, las emociones son un producto de evolución y como tal existen debido a que cumplen su función de supervivencia.  LeDoux describe a las emociones como una función biológica del sistema nervioso. Hay que tener muy en cuenta que para este autor, las emociones no evolucionaron como sentimientos conscientes, sino como una especialización fisiológica y conductual, él consideró además que la memoria de trabajo en sus respuestas emocionales son generadas en su mayor parte inconscientemente.

En las neurociencias afectivas, las emoción  se pueden definir en términos de sistemas neurales y esos sistemas neurales pueden ser identificados en su virtud de su valor de supervivencia. De acuerdo a estudios existen diferentes tipos de emociones entre las cuales se destacan las siguientes: primero las emociones básicas, que son consideradas innatas y se encuentran presentes en todas las culturas (Ira, miedo, alegría, tristeza, sorpresa y asco). Segundo las emociones complejas, son la combinación de lo que mencionamos en las primeras emociones básicas, las cuales dependen de la evaluación consciente, de la influencia directa del entorno social y que parten o surgen de la interacción con otras personas. (Johnson-Laird &Oatley, 2000).

De acuerdo a tantas investigaciones de la emoción. Se ha podido proponer  (Lang, 1968) que la emoción  son disposiciones para la acción, que se originan ante estímulos significativos para un organismo y que se producen en diferentes sistemas reactivos a partir de los cuales pueden ser estudiadas:

  • Experiencia Subjetiva (sentimiento interno y privado de las emociones o inconsciente)
  • Apreciación Cognitiva (sentimiento consciente de las emociones que son transmitidas por el sujeto a través de los informes verbales)
  • Activación fisiológica (la cual involucra tres tipos de respuestas fisiológicas, autónomas, endócrinas, somáticas y centrales)
  • Tendencia a la acción (la cual refleja la conducta externa que representa un conjunto de acciones que generalmente consideramos emocionales y que es modulada por un sistema motivacional de lucha o aproximación a los estímulos ambientales que permite preservar la existencia del individuo).

Una distinción fundamental para la clasificación de las emociones es que las emociones provienen de un sistema motivacional apetitivo que se asocia con emociones positivas o agradables y un sistema motivacional aversivo, asociado con emociones negativas o desagradables.

Las Estructuras Cerebrales Asociadas al Procesamiento Emocional.

La red neuronal que se encuentra involucrada en el procesamiento emocional, incluye además estructuras como el tronco cerebral, el hipotálamo, el prosencéfalo basal, la amígdala, la corteza prefrontal vetromedial, y la corteza cingulada. (Damasio, 1994; Lane et al, 1997)

Según LeDoux (1996) la activación de los sistemas emocionales básicos es más o menos independiente de la consciencia. La información acerca de un estímulo que produce miedo viaja a través de las vías sensoriales y se bifurca en circuitos paralelos cortico-subcorticales en los niveles talámicos y mesencefálicos  descritos recientemente. Mediante las conexiones que la amígdala mantiene con el hipotálamo se produciría la respuesta emocional, sin que hasta el momento la información hubiera alcanzado la corteza y hubiera mediación consciente.

Aunque algunos autores consideran que no es importante la experiencia consciente de las emociones (Lang, 1999, LeDoux 1996), la consciencia de la propia emoción sería importante en términos de su integración con procesos cognitivos. Es importante tener en cuenta que el procesamiento emocional proviene de la participación de estructuras tanto corticales como subcorticales y su estudio es importante tanto a nivel consciente como inconsciente.

la  organización  neuronal  de  la  conducta  emocional  abarca  múltiples  niveles  del cerebro,  desde  los  reflejos  adaptativos elementales  del  tallo  cerebral,  a  la integración  compleja  del  hipotálamo  y  del tálamo, hasta el control de la  memoria y la cognición en redes cortico-límbicas. Dentro de cada nivel, existen implicaciones no solo para  la  experiencia  y  expresión  de  la emoción  sino  también  para  la  motivación efectiva  de  la  conducta.  A  nivel  del  tallo cerebral  existe  una  representación  del llanto  y  de  la  risa.  El  despliegue  de  estas emociones  se  desinhibe  con  lesiones  que afectan las vías que regulan la  modulación límbica y cortical de las respuestas del tallo cerebral.  Niños  anencefálicos,  que  solo tiene  tallo  cerebral  muestran  expresiones faciales de placer y de incomodidad.

Desde  el  punto  de  vista  evolutivo,  los circuitos  subcorticales  son  esenciales  para la  representación  cortical  tanto  de  la expresión como de la conducta emocional. La corteza de los mamíferos evoluciono de las  estructuras  límbicas  de  2  diferentes puntos  de  origen,  con  la  base arquitectónica del cíngulo, lóbulo parietal y lóbulo  frontal  dorsal  (la  vía  espacial  o  del “donde”)  emergió  del  hipocampo  y  del lóbulo  temporal  inferior.  El  lóbulo orbitofrontal  (la  vía  del  objeto  o  del  “que” emergió de la corteza primitiva olfatoria)

Henry Sánchez Rondón.

Estudiante de Psicología Uniminuto. Bogotá – Colombia. 2015

Referencias.

Feggy Ostrosky & Alicia Vélez. Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiológica. Facultad de Psicología, UNAM. México, D.F., México.

 

 

 

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Una respuesta a Inteligencia Emocional – La Neurobiología de las Emociones – Segunda Entrega

  1. SONIA AZUCENA PIMIENTO dijo:

    Hola mi amigo esta es una verdadera emoción saber de ti ………….. excelente articulo
    espero tu llamada….

    Me gusta

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